Durante toda la semana, hemos podido disfrutar de la instalación que el alumnado de ESO elaboró con motivo del Día Escolar de la Paz y la No Violencia, el pasado 30 de enero. Se trata de una rememoración de la historia de Sadako Sasaki, la niña que fue víctima de los efectos del bombardeo nuclear de Hiroshima y que no tuvo tiempo de realizar las mil grullas de papel que, según la leyenda japonesa, dan pie a que se cumpla un deseo. Desde el Proyecto Escuela Espacio de Paz, y con la participación de los departamentos de Orientación y Dibujo, con la ayuda inestimable de los tutores/as de ESO y, sobre todo, con la implicación y el trabajo de nuestro alumnado, impulsamos un «grito» por la paz y contra el sufrimiento infantil en las guerras en una época de rearme, también nuclear.
